La crisis de la peste porcina está impactando las 2.759 granjas de porcino de la provincia de Lleida. Ramon Gatnau, un joven ganadero de 38 años, describió la sensación del sector cuando se detectó el primer caso en jabalíes en Collserola.
“"Cuando supimos del primer caso de peste porcina en los jabalíes de Collserola, lo vivimos con mucha angustia, porque sabemos que todo aquello por lo que hemos trabajado durante tanto tiempo se puede ir al traste en un momento."
Gatnau recuerda que su padre sufrió la anterior crisis de la Peste Porcina Africana (PPA), cuando el virus sí llegó a su granja. Aunque la situación actual es muy diferente gracias a las medidas de bioseguridad implementadas por el sector, el riesgo sigue siendo elevado.
“"Si el virus llega a las granjas sería la estocada final para el sector."
En su caso, la granja es integrada, lo que significa que no pierden directamente el dinero que pierden los dueños de los animales, sino la integradora. Sin embargo, el productor teme que la crisis acabe repercutiendo en la reducción de los precios que las empresas pagan a los ganaderos.




