La propuesta busca incentivar la construcción de viviendas de protección oficial y facilitar el acceso a alquileres sociales mediante incrementos en las bonificaciones del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Construcciones y Obras (ICIO). Se plantea alargar de 5 a 6 años la bonificación del 50% en el IBI para viviendas de protección oficial, y del 95% para nuevas construcciones destinadas a cesiones municipales. También se incrementa del 70% al 95% la bonificación para alojamientos temporales de trabajadores estacionales.
En relación con el ICIO, se amplían las bonificaciones del 75% al 95% para reformas y mejoras de viviendas cedidas a las Bolsas Municipales de Vivienda, una medida que ahora se extiende a toda la ciudad, no solo al Centro Histórico. La construcción de viviendas de régimen especial para alquiler a mínimo cinco años tendrá una bonificación del 95% en el ICIO, y se mejoran las bonificaciones para la rehabilitación de inmuebles destinados a personas en riesgo de exclusión social o con discapacidad.
En cuanto al impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos (plusvalía), la bonificación para inmuebles incorporados al programa de mediación para alquiler social durante un mínimo de cuatro años se amplía del 80% al 95%. Este conjunto de medidas se enmarca en la estrategia de la Paeria para aumentar la oferta de vivienda asequible en Lleida.
Por otro lado, el gobierno municipal devolverá 580.000 euros a ciudadanos y empresas de la tasa de residuos. Esta devolución se produce para compensar el retraso en la puesta en marcha del nuevo contrato de limpieza y recogida, previsto inicialmente para mayo del 2026 y aplazado hasta el 19 de agosto. El descuento se reflejará en el recibo del próximo año, con cantidades variables según el tipo de vivienda o actividad económica.
“"Utilizamos la fiscalidad para dar respuesta a las prioridades de la ciudad y la primera es clara: la vivienda."
“"No subimos ninguna tasa ni ningún impuesto. Decidimos no trasladar esta presión a la ciudadanía."
El alcalde Fèlix Larrosa ha destacado que la buena situación económica del ayuntamiento permite reducir la presión fiscal y mantener la capacidad inversora, priorizando el bienestar de las familias, los jóvenes, las personas mayores y la actividad económica.




