Miles de estorninos en Lleida causan ruido, suciedad y microcortes de luz

La llegada masiva de aves migratorias, impulsada por las temperaturas extremas del norte de Europa, provoca problemas de salubridad y daños eléctricos en la región.

Bandada de estorninos volando sobre una zona urbana de Lleida cerca de cables eléctricos durante el invierno.
IA

Bandada de estorninos volando sobre una zona urbana de Lleida cerca de cables eléctricos durante el invierno.

Miles de estorninos comunes y negros llegan a la ciudad de Lleida cada invierno, concentrándose en arboledas y líneas eléctricas, lo que provoca ruido, problemas de salubridad y microcortes de luz desde septiembre.

El espectáculo visual de las bandadas de estorninos que llegan del norte y centro de Europa para invernar en las comarcas de Lleida se traduce en una serie de problemas recurrentes para los residentes de ciudades como Lleida y Mollerussa. Estas aves, que incluyen el estornino común (más visible entre septiembre y marzo) y el estornino negro, buscan refugio en las arboledas urbanas y líneas eléctricas.

"Hace 20 años el cañizar de Utxesa fue el dormidero más grande de Cataluña, con más de un millón de ejemplares."

Xavier Riera · Investigador y ornitólogo del ICO
Las quejas se centran en la suciedad generada por los excrementos que cubren plazas y calles, y el ruido constante. En Lleida y Mollerussa se han llevado a cabo campañas de ahuyentamiento con emisores acústicos y láseres, especialmente en zonas como el Hospital Arnau de Vilanova o el Canal de Mollerussa, aunque su eficacia es limitada ya que los pájaros se acostumbran.

"Vienen a invernar y cada año son más, porque se han adaptado al clima."

Mario Delgado · Ornitólogo de Natura Viva de Lleida
La compañía Endesa también ha señalado el impacto de estas aves. Aunque cada estornino pesa unos 60 gramos, la concentración de miles de ejemplares en los cables eléctricos provoca fluctuaciones importantes en la red, generando microcortes en líneas que abastecen zonas como Les Garrigues o el Segrià.
Según Cristina Sánchez de Seo BirdLife, el fenómeno se intensifica debido a las temperaturas extremas del norte de Europa. El estornino negro está protegido y solo se pueden aplicar medidas disuasorias, mientras que el estornino común se puede cazar. Sin embargo, dado que ambas especies conviven, la administración no las clasifica como plaga.