El servicio ferroviario recuperó ayer una cierta normalidad y afluencia de usuarios en Lleida después de las incidencias de los últimos días. Los trenes de las líneas RL3 y RL4 circularon con bastante puntualidad por la mañana, aunque el servicio se siguió cubriendo en autocar entre Cervera y Manresa y entre Vinaixa y Reus o Sant Vicenç de Calders.
“"Hoy con emoción porque he visto que el tren había llegado a la hora y llegaré puntual al trabajo."
El primer tren de la R13 entre Lleida y Barcelona (el de las 5.39 horas) se suspendió por trabajos en la estación de Juneda. Renfe reubicó en trenes AVE a los seis pasajeros que iban a Barcelona y uno a Tarragona. Pese a la mejora, los usuarios siguieron llegando con tiempo a la estación, como Maria Martín, que tenía un examen en Cervera y optó por coger el tren de las 8 de la mañana para tener margen ante posibles retrasos.
“"Ha sido un caos absoluto y me he visto perjudicada por las faltas a clase."
La Alta Velocidad de larga distancia todavía acumuló algunos retrasos por las limitaciones de velocidad. El AVE Lleida-Madrid de las 9.01 salió con nueve minutos de demora, y el AVE hacia Figueres de las 9.37 acumuló más de media hora. En cambio, los trenes Avant de las 7.05 y las 8.10 salieron puntuales, y el Avant gratuito de las 7.25 solo tuvo siete minutos de demora.
Este servicio de refuerzo gratuito sigue ganando usuarios. El convoy que salió de Barcelona a las 6.00 llegó a Lleida con 49 pasajeros, y el que salió de la capital del Segrià a las 7.32 lo hizo con 207 usuarios, alcanzando una ocupación del 35% de las 581 plazas disponibles. Usuarios como Jordi opinaron que los trenes gratuitos son una manera de intentar subsanar los problemas con el servicio y fomentar su uso.




