Ayer sábado se cumplieron justo seis años desde que el Centro Nacional de Microbiología confirmó el primer caso de COVID-19 en España. En aquel momento, las autoridades sanitarias, incluyendo a Fernando Simón, entonces director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, percibieron la situación como un caso aislado y de cuadro leve.
“"El hombre presentaba un cuadro leve."
Esta percepción inicial cambió rápidamente. El virus se expandió de forma vertiginosa, confirmándose la primera muerte en València el 3 de marzo. Solo once días después, el 14 de marzo, con casi 6.000 positivos y 136 fallecidos, el Gobierno decretó el estado de alarma e impuso un confinamiento inédito que puso al límite los sistemas sanitarios y sociales.
En cuanto a la provincia de Lleida, el primer caso se detectó el 9 de marzo de aquel año en una vecina de 84 años de Castellserà. Lamentablemente, dos semanas después, el día 23 de marzo, la paciente falleció, evidenciando la gravedad de la situación.




