La iniciativa, impulsada por la Associació de Dones local, se inauguró el pasado 8 de marzo coincidiendo con el Día de la Mujer. La pieza, formada por hexágonos de colores cosidos entre sí, permanecerá instalada hasta el mes de octubre, aunque su duración dependerá de cómo resista las altas temperaturas del verano.
“"Queríamos hacer algo para decorar el pueblo y nos decidimos por confeccionar algo tejiendo por el éxito que tienen las clases de ganchillo."
La dirección del proyecto ha corrido a cargo de Pepita Cazador, experta en esta técnica que lleva tres años impartiendo clases en la localidad. Según Cazador, el ganchillo es una actividad relajante que permite concentrarse y evadirse durante horas. El grupo de voluntarias ha trabajado durante casi dos meses para terminar la obra.




