Cataluña desperdicia 21,5 kilos de comida por persona al año

La Fundación Emys de Riudarenes subraya el impacto económico y ambiental de esta cifra, equivalente a 14.000 piscinas olímpicas de agua.

Imagen genérica de frutas y verduras frescas sobre una mesa de madera, simbolizando el aprovechamiento alimentario.
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Imagen genérica de frutas y verduras frescas sobre una mesa de madera, simbolizando el aprovechamiento alimentario.

Cada residente en Cataluña desecha un promedio de 21,5 kilogramos de comida anualmente, un dato alarmante que la Fundación Emys de Riudarenes ha puesto de manifiesto coincidiendo con el Día Internacional de Cero Residuos, celebrado el 30 de marzo.

Esta cifra no solo representa una pérdida de alimentos, sino que también tiene un impacto significativo en el uso de recursos. El agua asociada a los alimentos que se desperdician en Cataluña equivale a más de 14.000 piscinas olímpicas, un volumen que podría cubrir el consumo doméstico de toda la población durante más de un mes.
El fenómeno del desperdicio alimentario también tiene una importante repercusión económica. Antes de que los alimentos lleguen al mercado, se pierden cerca de 173.000 toneladas anualmente en Cataluña, generando un coste que supera los 900 millones de euros cada año.
Desde Riudarenes, la Fundación Emys lidera diversas iniciativas para sensibilizar a la ciudadanía y fomentar cambios de hábitos en el consumo. A través de talleres y actividades de cocina de aprovechamiento, la organización busca reducir el desperdicio en los hogares catalanes.
Un ejemplo destacado es el proyecto Rebost de Can Moragues, que durante el 2025 logró recuperar más de 900 kilogramos de fruta y verdura, dándoles una segunda vida mediante la cocina y evitando así que terminaran en la basura.