El descubrimiento, realizado por investigadores del IBE (CSIC-UPF), revela un microorganismo que no pertenece a ningún orden conocido de amebas y que posee la capacidad de movilizar dos polos independientes sin llegar a dividirse, un fenómeno descrito como "doble ameba".
El estudio, publicado recientemente, aporta la genómica completa de la A. explorator y analiza la evolución de las proteínas en amebozous, animales y hongos, ofreciendo información relevante sobre su evolución y posibles implicaciones en salud y ecología.
Según explica el primer autor del estudio, Àlex Gàlvez-Morante, la "bipolarización" observada es similar a los puentes citoplasmáticos entre células animales, lo que podría ser clave para su estudio comparativo. Además, la ameba demuestra capacidad de comunicación con otras células mediante subpseudópodos y puede formar "frentes de alimentación" para avanzar conjuntamente sobre biofilms bacterianos.
El jefe del estudio, Daniel Richter, destaca que este nuevo linaje es tan distante de los conocidos que sugiere la existencia de muchas otras especies de amebas aún por identificar. La Apostamoeba explorator se mueve utilizando pseudópodos, prolongaciones celulares temporales, ampliando el conocimiento sobre la diversidad microscópica del litoral catalán.




