Durante la intervención, los agentes detectaron anomalías en todos los establecimientos visitados. Entre los problemas hallados destacan productos no declarados, artículos introducidos ilegalmente y sustancias no autorizadas que representan un peligro potencial para los usuarios de estos servicios en la Selva.
La falta de etiquetado obligatorio, esencial para garantizar la trazabilidad de los productos, fue otra de las infracciones recurrentes. Como medida cautelar, la Guardia Civil ha precintado el material en los propios locales mientras se tramitan los expedientes administrativos contra los responsables.
Estas inspecciones forman parte de los dispositivos habituales de control en Lloret de Mar para velar por la normativa sanitaria y de consumo. El operativo contó además con la participación de la Inspección de Trabajo para supervisar la legalidad laboral en los negocios.




