La situación hídrica en Cataluña ha dado un giro radical. Actualmente, las cuencas internas se encuentran al 98,7% de su capacidad, un 61% más que hace un año. Este incremento ha llevado al pantano de Susqueda a situarse al 102%, provocando que el agua rebose por primera vez desde el fin de la sequía.
Por su parte, el embalse de Sau roza el lleno absoluto con un 99%. Esta abundancia de recursos ha obligado a extremar la precaución en las cuencas del río Ter, la Muga y el Ges en las comarcas de Girona, ante la previsión de nuevos episodios de precipitación.
Otros pantanos como Riudecanyes y Llosa del Cavall están al 100%, mientras que la Baells (97%) y Darnius Boadella (96,7%) están cerca de su máximo. La excepción es Siurana, que se mantiene al 55,6%.




