Tras meses de bloqueo institucional, la situación patrimonial de la Vila Vella de Tossa de Mar empieza a aclararse. La confirmación de que el monumento está adscrito al Ministerio de Cultura permitirá que el Instituto del Patrimonio Cultural de España intervenga en las zonas más degradadas.
“"El Instituto del Patrimonio Cultural de España ya se ha comprometido a intervenir en los puntos más urgentes."
Hasta ahora, la incertidumbre sobre la titularidad de la muralla impedía que el Ayuntamiento de Tossa de Mar pudiera destinar fondos propios o solicitar ayudas externas. Esta parálisis había generado preocupación local por los recientes desprendimientos causados por las lluvias.
Según un informe técnico previo, las actuaciones prioritarias para frenar el deterioro estructural y consolidar los taludes tendrán un coste estimado de un millón de euros.




