El incidente se produjo poco después de las cinco de la mañana y dejó la vivienda donde se inició el fuego totalmente calcinada. El tercer piso también sufrió daños y la terraza del primero resultó afectada en menor medida. Se desconoce aún la causa exacta del inicio del fuego.
A pesar de lo aparatoso del suceso, no hubo heridos graves. Los servicios de emergencias atendieron a dos personas: una por un corte leve en el pie mientras abandonaba su domicilio y otra por inhalación de humo, que se encontraba confinada en el sexto piso.
La Policía Local gestionó la filiación y el control de los cerca de 100 vecinos desalojados mientras los Bomberos de la Generalitat extinguían las llamas y verificaban la seguridad del edificio. En el dispositivo participaron 14 dotaciones, incluyendo efectivos de los Mossos d'Esquadra y del Sistema d'Emergències Mèdiques.
Hacia las siete y media de la mañana, los residentes pudieron regresar a sus casas una vez los Bomberos dieron luz verde a la revisión de la estructura.




