Las estimaciones actuales proyectan una ocupación media del 85%, cinco puntos por encima de las cifras registradas el año anterior. Este dato podría alcanzar el 100% en momentos puntuales, sobre todo durante las noches de Jueves Santo y Sábado Santo. Este aumento se vincula directamente a las buenas previsiones meteorológicas y a la decisión de muchos turistas, tanto nacionales como internacionales, de pasar este periodo festivo en Cataluña.
El perfil predominante de los visitantes será el público nacional, que se calcula que representará aproximadamente el 70% de la clientela, mientras que el turismo extranjero tendrá una presencia más moderada. En la Costa Brava, localidades como Lloret de Mar, Platja d’Aro o Palamós ya han registrado un incremento significativo en las reservas de restaurantes, especialmente para celebraciones familiares y de grupo. En cuanto al ocio nocturno, se espera una alta concurrencia, con la posibilidad de que algunos establecimientos cuelguen el cartel de 'completo'.
Un factor determinante para estas buenas perspectivas es la ampliación horaria que se aplicará durante cuatro noches consecutivas, desde Jueves Santo hasta Lunes de Pascua. Esta medida permitirá a los negocios alargar su actividad, una iniciativa que el sector considera crucial para dinamizar el inicio de la temporada turística.
Después de unos meses con condiciones meteorológicas desfavorables en periodos clave como la Navidad o el Carnaval, los empresarios confían en que esta Semana Santa sirva para reactivar la actividad económica y consolidar la imagen de Cataluña como un destino turístico de referencia.




