Lamuà impulsa en el Consejo de Europa una declaración contra la represión de la protesta pacífica
El diputado socialista de Girona exige a las instituciones europeas una posición firme y coherente en la defensa de los derechos fundamentales en todo el mundo.
Por Marc Vila Ferrer
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Imagen genérica de un atril con un micrófono en una sala de asamblea internacional, símbolo de debate político.
El diputado socialista de Girona, Marc Lamuà, ha presentado una declaración escrita ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa para advertir sobre el progresivo debilitamiento del derecho de reunión pacífica a nivel global.
La iniciativa ha obtenido los apoyos necesarios para ser admitida formalmente, buscando consolidar una posición política europea clara en defensa de los estándares democráticos y los derechos humanos, según explicaron fuentes socialistas. Lamuà subraya que el derecho de reunión es fundamental para la expresión y la participación política, reconocido en el artículo 11 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
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"La protesta pacífica no es una amenaza para la democracia, sino una de sus expresiones más legítimas y necesarias."
La declaración pone un énfasis especial en la situación de Irán, denunciando la represión extrema de las manifestaciones pacíficas. El texto señala directamente el papel de la Guardia Revolucionaria iraní por el uso sistemático y desproporcionado de la fuerza, las detenciones arbitrarias, las torturas y las ejecuciones.
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"Este aparato represivo, que actúa con total impunidad, vulnera de manera flagrante el derecho internacional y los derechos humanos, y es absolutamente incompatible con los valores democráticos que defiende el Consejo de Europa."
En este sentido, el Grupo Socialista también ha impulsado una resolución específica para pedir que la Guardia Revolucionaria iraní sea incluida en el listado de organizaciones terroristas. Esta acción busca dar una respuesta política clara a un actor que contribuye a la inestabilidad regional e internacional.
Finalmente, la declaración expresa preocupación por la reducción del espacio cívico en los Estados Unidos, especialmente a raíz de las actuaciones indiscriminadas de la agencia federal ICE, avaladas por el Gobierno de Trump. Lamuà hace un llamamiento a las instituciones europeas para mantener una posición exigente en la defensa de los derechos fundamentales.