La actuación policial, llevada a cabo el 31 de marzo, permitió encontrar a la menor en compañía de su madre y su abuela. La investigación se inició a raíz de la denuncia del padre en abril de 2025, después de que la justicia francesa retirara la custodia a la madre por desobedecer resoluciones judiciales e incumplir el régimen de visitas.
La madre había expresado previamente su intención de abandonar el país si perdía la custodia. Hace unos meses, se tuvo constancia de que habían estado en la Jonquera, pero posteriormente se les perdió el rastro.
La niña no había sido escolarizada desde la sustracción y vivía con su madre y abuela en una vivienda ocupada, en condiciones muy precarias, sin suministro de luz ni agua. Una vez confirmada la identidad de la menor y su situación de vulnerabilidad, fue puesta bajo la tutela de la Generalitat, que se ha hecho cargo de ella hasta su entrega a las autoridades francesas.
La madre y la abuela han sido detenidas en cumplimiento de las órdenes judiciales internacionales que pesaban sobre ellas.




