La investigación, iniciada en abril de 2025 y coordinada con la policía francesa, permitió situar a la menor, su madre y su abuela a finales de marzo de 2026 en el municipio de la Selva. Finalmente, el 31 de marzo, los agentes las encontraron en la zona de Fenals.
Según fuentes policiales, la niña vivía en una situación de vulnerabilidad, ya que no había sido escolarizada desde que se marchó de Francia y residía con la madre y la abuela en una vivienda ocupada, sin suministros básicos como luz ni agua.
La búsqueda se activó después de que la justicia francesa emitiera órdenes europeas de detención contra la madre y la abuela por un presunto delito de sustracción de menores, a raíz de una denuncia presentada por el padre. La madre había perdido la custodia y había incumplido reiteradamente el régimen de visitas.
Una vez confirmada la identidad de la menor, quedó bajo la tutela de la Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia, que se ha hecho cargo para garantizar su protección hasta su regreso a Francia. La madre y la abuela fueron detenidas en cumplimiento de las órdenes judiciales internacionales.




