Los grupos municipales de Junts, ERC y Tots per Lloret, todos ellos en la oposición, han denunciado públicamente que la comisaría de policía local de Lloret de Mar tuvo que cerrar sus puertas la noche de este pasado sábado debido a la falta de efectivos. Según un comunicado conjunto, esta situación no había ocurrido nunca antes en la localidad.
Los partidos de la oposición explican que no había suficientes agentes disponibles para garantizar la vigilancia del edificio, lo que obligó a sustituir el servicio por una empresa de seguridad privada. Consideran que este hecho representa el punto "más grave" de un conflicto laboral que se arrastra desde hace meses y que, en su opinión, el gobierno municipal no ha sabido gestionar.
Por su parte, el gobierno municipal, formado por el PSC y Comuns, ha argumentado que la falta de efectivos se debía a una ausencia de 20 agentes respecto a la previsión establecida. Han asegurado que están trabajando para resolver esta situación, que califican de "extraordinaria y preocupante".
Desde el consistorio también han comunicado que los Mossos d'Esquadra han reforzado su presencia en el municipio para garantizar la seguridad. Además, aseguran que la comisaría de la Policía Local continúa operativa, manteniendo la atención telefónica y presencial, y que el consistorio está a la espera de una respuesta a la última propuesta presentada a los representantes de los trabajadores del cuerpo policial.




