Las obras, que se iniciaron a finales de febrero, afectan al tramo entre Porto Pi norte y Porto Pi sur. Este sendero sufrió daños estructurales severos durante el temporal Gloria, lo que obligó a su cierre preventivo para evitar accidentes entre los senderistas.
La complejidad del terreno ha obligado a utilizar un helicóptero para el transporte de suministros. Esta medida ha sido imprescindible para trabajar en las zonas de difícil acceso del litoral de la Selva, donde la maquinaria convencional no puede llegar.
El proyecto ha contado con una inversión total de 141.000 euros, financiada a través de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos. La iniciativa forma parte del plan local Tossa de Mar, cultural i sostenible para potenciar el turismo activo.




