La sanción propuesta se desglosa en cuatro infracciones leves, cada una de 3.000 euros, y una grave, de 10.001 euros. El expediente se inició a raíz de una inspección de la Policía Local, alertada por la posible venta de productos que imitaban marcas comerciales conocidas.
Durante la inspección, los agentes encontraron prendas de ropa y complementos con apariencia de marcas famosas, pero con etiquetas incorrectas, carentes de elementos de seguridad o sin etiquetado adecuado. Además, los artículos no mostraban el precio de venta al público.
El responsable del establecimiento no pudo aportar las facturas de compra ni documentación que acreditara la procedencia de los productos. Los agentes también observaron que no se entregaban tickets o facturas detallados a los clientes y que el establecimiento no disponía de hojas oficiales de reclamación ni del cartel anunciador.
Las infracciones leves detectadas incluyen la falta de entrega de comprobantes, deficiencias en el etiquetado, incumplimiento de las obligaciones de información y ausencia de hojas de reclamación. La infracción grave se refiere a la falta de facilitación de información durante la inspección.
Para evitar la venta de estos artículos como si fueran originales, la Policía Local retiró de la venta 514 productos, que fueron precintados y depositados en el mismo establecimiento.




