La investigación se inició hace un año, a raíz de dos órdenes europeas de detención y entrega (OEDE) emitidas por las autoridades francesas contra la madre y la abuela materna. Estas órdenes se activaron por un presunto delito de sustracción de menores, denunciado por el padre de la niña.
Previamente, la justicia francesa había retirado la custodia de la menor a la progenitora, debido a la desobediencia de varias resoluciones judiciales y el incumplimiento del régimen de visitas. La madre había impedido el contacto de la niña con su padre y había expresado su intención de abandonar el país si se le retiraba la custodia.
Tras su marcha de Francia, las tres personas se desplazaron a España. Inicialmente, se tuvo constancia de que se encontraban en la Jonquera, pero se perdió su rastro. A finales del mes pasado, nuevas informaciones las situaron en Lloret de Mar. Finalmente, el 31 de marzo, la madre, la abuela y la niña fueron localizadas en la zona de la playa de Fenals.
En el momento de la localización, los agentes verificaron que la niña no había sido escolarizada desde su sustracción en Francia. Además, se constató que las tres residían en los bajos de una vivienda ocupada, en condiciones muy precarias, sin suministro de luz ni de agua, una situación que el cuerpo de seguridad consideró de riesgo para la menor.
Una vez confirmada su identidad, la menor fue puesta bajo la custodia de la Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia (DGPPI) hasta su entrega a las autoridades francesas. La madre y la abuela fueron detenidas.




