La iniciativa, que se centra en el eje principal de movilidad del Maresme, contó con el apoyo de Junts, ERC, CUP y Ara Pacte Local. Solo Vox votó en contra, mientras que el PP se abstuvo. Esta acción se produce a raíz de los graves incidentes que han afectado recientemente la red catalana de Rodalies.
Entre las demandas principales de la moción, se incluyen la petición de una auditoría urgente, exhaustiva y pública de toda la infraestructura ferroviaria en el Maresme. También se exige un calendario claro de inversiones y actuaciones en la línea R1 y el establecimiento de un canal directo de comunicación entre los ayuntamientos y ADIF para gestionar rápidamente incidencias y riesgos.
Paralelamente a esta denuncia política, Renfe anunció el miércoles por la noche la reanudación parcial del servicio en tren en las líneas R11 y RG1 entre Caldes de Malavella y Girona.
Los convoyes de la R11 ya recorren el trazado entre Barcelona y Figueres. Sin embargo, la línea RG1 continúa ofreciendo servicio alternativo por carretera en el tramo Blanes-Maçanet debido a la reparación del talud desprendido entre Tordera y Maçanet. Además, el servicio alternativo por carretera se mantiene entre Figueres y Portbou.




