La situación financiera de este municipio de poco más de 250 vecinos es complicada. El consistorio exige una solución urgente al Gobierno de España y a la Generalitat por el impago del anticipo del programa DUS 5000. La subvención, de dos millones de euros, debía financiar la renovación del alumbrado y calderas sostenibles.
“"Nosotros hemos hecho los deberes y nos hacen pagar su incompetencia, su retraso y su ineptitud."
El alcalde Xavier Vilalta lamenta que el municipio deba pagar 2.000 euros mensuales en intereses. Esta cantidad supone casi el 20% del presupuesto anual, una carga inasumible para un pueblo pequeño cuyas obras terminaron en noviembre del año pasado.




