La rápida intervención del agente, vecino de Badalona y destinado en Solsona, fue crucial para evitar la tragedia. Daniel recibió el aviso a las 14:21 h y su patrulla llegó al restaurante La Cabana d'en Geli en menos de un minuto, encontrando al niño inconsciente.
“"Me hice agente para poder salvar vidas. Salvar una vida, y más, si es la de un niño, justifica todos los esfuerzos para ser policía."
El niño, Ares, y su familia, vecinos de Vilanova i la Geltrú, estaban almorzando después de una jornada de nieve en el Port del Comte cuando el menor se atragantó con una patata frita. Su padre, Francisco, intentó ayudarlo sin éxito antes de llamar al 112.
Cuando la madre entregó el niño inconsciente a Daniel, este comenzó inmediatamente la maniobra de Heimlich. Tras dos intentos fallidos, al tercer golpe, el niño reaccionó y comenzó a respirar y responder preguntas, justo antes de la llegada de la ambulancia del SEM.
“"Estamos tremendamente agradecidos por la rapidez y la profesionalidad con la que actuaron los cuerpos de emergencia."
Esta experiencia ha llevado al agente a solicitar ampliar su formación en salvamento y primeros auxilios. La asfixia por atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural en España, con más de 2.000 víctimas anuales, subrayando la importancia de conocer técnicas como el Heimlich o la RCP.




