Buscan 5.000 voluntarios en Tarragona para estudiar los efectos del eclipse solar

La Generalitat impulsa un estudio pionero para analizar las reacciones fisiológicas del cuerpo humano durante el fenómeno astronómico del 12 de agosto.

Representación de un eclipse solar total sobre un paisaje mediterráneo con datos científicos superpuestos.
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Representación de un eclipse solar total sobre un paisaje mediterráneo con datos científicos superpuestos.

La Generalitat de Catalunya ha iniciado la búsqueda de 5.000 voluntarios en todo el territorio, con un interés especial en Tarragona, para participar en un estudio científico pionero sobre las reacciones del cuerpo humano durante el eclipse solar total del próximo 12 de agosto.

El proyecto, denominado Solaris, pretende medir cambios fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la respiración y la respuesta emocional de las personas mientras se produce este excepcional fenómeno astronómico, el primero de estas características visible en la zona en más de un siglo.
La investigación, presentada por la consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat, utilizará datos anónimos recogidos mediante relojes inteligentes y otros dispositivos portátiles. Los participantes deberán descargar una aplicación específica del portal del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) para registrar sus parámetros antes, durante y después del eclipse. Posteriormente, el Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) analizará la información.
La Generalitat aspira a contar con la colaboración de al menos 5.000 personas, especialmente entre los más de 50.000 asistentes previstos a los puntos de observación habilitados en Lleida, Tarragona y Terres de l'Ebre, aunque la participación estará abierta a cualquier ciudadano.
Montserrat ha calificado el acontecimiento como un "experimento masivo de ciencia ciudadana", subrayando la importancia de la colaboración ciudadana para comprender si un fenómeno tan extraordinario puede generar alteraciones medibles en el organismo humano.
Investigaciones previas ya han demostrado cómo los eclipses solares totales afectan el comportamiento animal, provocando que las aves dejen de cantar o que los insectos interrumpan su actividad. El proyecto Solaris quiere comprobar si estos efectos se trasladan también a las personas, generando cambios fisiológicos medibles.
Las primeras conclusiones de este estudio se espera que estén disponibles a finales del mes de septiembre.