El proyecto, denominado Solaris, pretende medir cambios fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la respiración y la respuesta emocional de las personas mientras se produce este excepcional fenómeno astronómico, el primero de estas características visible en la zona en más de un siglo.
La investigación, presentada por la consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat, utilizará datos anónimos recogidos mediante relojes inteligentes y otros dispositivos portátiles. Los participantes deberán descargar una aplicación específica del portal del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) para registrar sus parámetros antes, durante y después del eclipse. Posteriormente, el Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) analizará la información.
La Generalitat aspira a contar con la colaboración de al menos 5.000 personas, especialmente entre los más de 50.000 asistentes previstos a los puntos de observación habilitados en Lleida, Tarragona y Terres de l'Ebre, aunque la participación estará abierta a cualquier ciudadano.
Montserrat ha calificado el acontecimiento como un "experimento masivo de ciencia ciudadana", subrayando la importancia de la colaboración ciudadana para comprender si un fenómeno tan extraordinario puede generar alteraciones medibles en el organismo humano.
Investigaciones previas ya han demostrado cómo los eclipses solares totales afectan el comportamiento animal, provocando que las aves dejen de cantar o que los insectos interrumpan su actividad. El proyecto Solaris quiere comprobar si estos efectos se trasladan también a las personas, generando cambios fisiológicos medibles.
Las primeras conclusiones de este estudio se espera que estén disponibles a finales del mes de septiembre.




