El proyecto, que ha sido encargado a una unión de empresas por un importe de 24,1 millones de euros, incluye la creación de talleres, cocheras y la sede corporativa. Las instalaciones se levantarán en unos terrenos situados entre la avenida Ramon d’Olzina y la autovía A-7, ocupando una superficie de más de 6.000 metros cuadrados.
Los trabajos tienen una duración prevista de 20 meses. El complejo se ha diseñado con criterios de escalabilidad, permitiendo dar soporte no solo al tramo inicial entre Cambrils, Salou y Vila-seca, sino también a futuras ampliaciones hacia Tarragona y Reus.
La edificación principal contará con tres plantas y albergará las oficinas centrales desde donde se coordinarán las operaciones técnicas y administrativas. Además, el recinto dispondrá de una zona específica para el estacionamiento y el mantenimiento de los convoyes.




