Los bautismos de personas adultas se han multiplicado en las diócesis catalanas en los últimos cuatro años, con un interés creciente por encontrar respuestas existenciales y paz interior.
Los bautismos de personas adultas experimentan un notable incremento en Cataluña. En el arzobispado de Tarragona, se han multiplicado por cinco en cuatro años, una tendencia que también se confirma en los obispados de Vic y Urgell. Solo esta Pascua, cerca de 500 personas mayores de dieciocho años han recibido el sacramento en toda Cataluña.
Según fuentes del arzobispado de Tarragona, esta tendencia al alza, ya visible en Francia, se está extendiendo por toda la Iglesia, incluyendo Cataluña. El arzobispo Joan Planellas sugiere que la sociedad actual, demasiado centrada en lo empírico, podría estar buscando un mayor sentido a la vida y al propio contexto existencial.
En algunos casos, los adultos reciben el bautismo, la eucaristía y la confirmación en un mismo acto. En la prioral de Sant Pere de Reus, por ejemplo, se celebró una ceremonia en marzo pasado donde cuatro personas recibieron los tres sacramentos y seis más se confirmaron.
“"Tengo respuestas que quizás antes no encontraba de una manera más consistente y estoy muy tranquila. Es como algo de dentro, estoy muy tranquila, con mucha paz, una fe muy bonita."
Azul Salvat, de 32 años, explica su experiencia personal, destacando la paz y la tranquilidad que le aporta su fe. Esta sensación de vacío y la búsqueda de un propósito vital son motivos que impulsan a muchos adultos a iniciarse en el catolicismo.
“"Con el vacío que hay en el mundo hoy, no me sorprende que haya más personas como yo buscando algo que realmente les llene y les haga sentir paz, que es difícil encontrar fuera de la Iglesia."
Javier Cruz, que se bautiza con 30 años, coincide en señalar el vacío existencial como un factor clave para entender este fenómeno. Las personas adultas que inician este camino se conocen como catecúmenos, aquellos que reciben la formación necesaria para los sacramentos del bautismo, la confirmación y la eucaristía.
El aumento de catecúmenos adultos es una realidad constatada en todas las diócesis catalanas durante los últimos años, reflejando una creciente demanda de sentido y espiritualidad en la sociedad contemporánea.