Durante la asamblea celebrada al mediodía, los agricultores afirmaron sentirse "vendidos" y traicionados tanto por el Gobierno español como por el Gobierno catalán, acusándolos de favorecer a las empresas agroalimentarias sudamericanas. A pesar del malestar, el colectivo ha decidido mantener el corte en el acceso principal del puerto por la A-27.
“"Confirma que los gobiernos no están del lado del pueblo. No tenemos otro remedio que defender nuestros intereses y los de nuestra sociedad."
La intención de Revolta Pagesa es que el bloqueo se mantenga hasta el próximo lunes, fecha prevista para la firma del acuerdo comercial. Este mismo viernes por la tarde, los agricultores tienen programada una reunión con el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, para expresarle directamente su rechazo.
Además del corte, han anunciado una nueva movilización en el centro de Tarragona para el domingo 11 de enero. A pesar del apoyo mayoritario de la UE al pacto, los agricultores confían en que la presión de países contrarios como Francia, Austria, Irlanda, Polonia y Hungría pueda revertir la situación antes de la firma final.




