El director del SCT, Ramon Lamiel, informó que el lunes por la tarde se registró un ligero aumento del 2% de vehículos en la AP-7 en Martorell en dirección a Tarragona, un primer indicador de la movilidad asociada al eclipse. Aunque no se detecta "nada especialmente significativo" este martes, la preocupación se centra en el tramo de la AP-7 entre Tarragona y las Terres de l'Ebre, donde la autopista se reduce a dos carriles.
Lamiel señaló que, aunque la mayoría de los vehículos previstos son de la misma comarca, se espera que la capacidad máxima de la autopista pueda ser superada. Por ello, se recomienda salir con antelación y utilizar rutas alternativas como la C-25, la A-2, la AP-2, la A-7 y la N-340 para distribuir los desplazamientos.
Se prohibirá la circulación de vehículos pesados de más de 7.500 kg en la AP-7 entre Martorell y Ulldecona, y en la N-340 entre Vilafranca del Penedès y Ulldecona, de 14:00 a 00:00. En la AP-7 entre Ulldecona y el Vendrell, los camiones deberán circular por el carril derecho, sin adelantar y a un máximo de 80 km/h.
Más de 700 agentes de los Mossos d'Esquadra, 180 de ellos de la División de Tráfico, velarán por la seguridad. La comisaria Mònica Luis destacó la misión de evitar paradas indebidas en los arcenes de la AP-7 y la N-340 para no obstaculizar los servicios de emergencia. Se regulará el tráfico en los accesos de los municipios con puntos de observación y se instalará un centro de control en Reus.
El Delta del Ebro es uno de los puntos con mayor afluencia prevista. Se realizará una regulación "capilar" en el norte del Delta y "circular" en el sur (La Ràpita y Amposta). También se prevén regulaciones en Prades, Alforja y Vilanova de Prades, así como en los municipios costeros como Cambrils, Montbrió del Camp, Altafulla, Torredembarra y Constantí, para dirigir los vehículos hacia aparcamientos habilitados fuera de los cascos urbanos.




