Un estudio de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) sitúa a estas dos poblaciones como 'paraísos fiscales' del motor. El ahorro es considerable: en Tarragona capital el impuesto de circulación cuesta el doble que en estas localidades para un turismo de potencia media.
“"Decidimos rebajar la tasa para ser más competitivos y acceder a más recursos."
En Bràfim, las matriculaciones de empresa pasaron de 802 en 2024 a 1.134 en 2025, superando ampliamente el número de habitantes. Por su parte, en Figuerola del Camp, el alcalde Joan Vilà admite que esta vía de ingresos ya representa el 5% del presupuesto total del consistorio.




