De ganxets a torrencs: los gentilicios más curiosos de la geografía catalana

Un recorrido por el origen medieval, árabe y romano de las denominaciones que identifican a los habitantes de Cataluña.

Imagen genérica de una inscripción en piedra de época romana que simboliza la herencia latina en Cataluña.
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Imagen genérica de una inscripción en piedra de época romana que simboliza la herencia latina en Cataluña.

La riqueza lingüística de Cataluña se manifiesta en gentilicios con siglos de historia, desde la herencia romana de Tarragona hasta las curiosas denominaciones populares de localidades como Reus o Torredembarra.

La evolución de la lengua ha dejado un rastro de denominaciones singulares. Uno de los casos más destacados es el de La Seu d'Urgell, donde sus habitantes reciben el nombre de urgellencs (urgelenses), una palabra que se complica al referirse a la comarca del Alt Urgell.
En las comarcas de Tarragona, la historia feudal y la etimología árabe marcan la pauta. En Tàrrega, el término targarino podría derivar del árabe at-tariga. Por su parte, en Torredembarra, el nombre proviene de la antigua Torre d'en Barra, dando lugar al gentilicio torrenc.

"Cuando inauguraron el campanario gótico de Reus, colgaron de un gancho a un asno para que admirara la magnitud de la obra."

Diccionario de la paremiología catalana · Fuente histórica
El legado de la antigua Hispania romana sigue vivo. En Barcelona se mantiene el término barcinonense, mientras que en Lleida (antigua Ilerda) convive el nombre de ilerdense. En Tarragona y Girona, las formas tarraconense y gerundense recuerdan el pasado de Tarraco y Gerunda.