La investigación, desarrollada durante varios meses, ha permitido desarticular completamente la estructura de la organización, deteniendo a los principales responsables y al resto de integrantes. Estos ejercían funciones como la dirección de la actividad ilícita, el abastecimiento y mantenimiento de las plantaciones, el cuidado de los cultivos y la actuación como testaferros para ocultar bienes.
La organización disponía de varias plantaciones intensivas de cannabis en inmuebles situados en Reus, Riudoms, el Catllar, así como en Vilafranca del Penedès. Otros inmuebles en Calafell, Vila-seca y Cubelles eran utilizados por los principales responsables para dar apoyo a la actividad y gestionar los beneficios.
Los integrantes realizaban desplazamientos constantes entre las plantaciones para supervisar, proveer material especializado y suministrar recursos. Utilizaban numerosos vehículos, muchos alquilados o registrados a nombre de terceras personas, para dificultar la identificación de los responsables.
Las plantaciones estaban equipadas con sistemas de climatización, ventilación, iluminación y control ambiental para maximizar la producción. También se detectaron sistemas de videovigilancia para controlar los accesos. Además, se constató un elevado fraude de fluido eléctrico asociado a las plantaciones, con consumos superiores a los habituales y conexiones ilegales que suponían un riesgo de incendios.
La fase de explotación contó con la colaboración de Endesa para garantizar la seguridad durante los registros y cuantificar la defraudación eléctrica, valorada en 238.582 euros.
La investigación también ha detectado indicios de blanqueo de capitales, analizando el patrimonio de los integrantes para identificar bienes presuntamente procedentes de los beneficios del cultivo ilícito.
La operación ha culminado con ocho detenidos y dos personas investigadas. Se han incautado 2.024 plantas de cannabis, 3,404 kilos de cogollos, 1,045 kilos de picadura, 25.320 euros en efectivo, un arma corta de fuego, munición, un vehículo, dispositivos electrónicos y documentación, así como equipos para el cultivo y conexiones ilegales a la red eléctrica.
Los detenidos, todos hombres de nacionalidad extranjera y de entre 29 y 65 años, son investigados por delitos contra la salud pública, defraudación eléctrica, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, falsedad documental y quebrantamiento de condena. Fueron puestos a disposición judicial en Reus.
En el operativo participaron efectivos de la Guardia Civil de diversas unidades, así como agentes de la Guardia Municipal de Riudoms y del SEM. La colaboración de Endesa fue clave por las manipulaciones eléctricas.
Con esta actuación, la Guardia Civil considera desarticulada la estructura principal de una organización que operaba de manera estable en las provincias de Tarragona y Barcelona, con capacidad para producir cannabis para el mercado ilícito europeo. La investigación continúa con el análisis de la documentación intervenida.




