La operación policial, que se llevó a cabo el miércoles al mediodía, permitió identificar cinco puntos vinculados a la actividad delictiva. Entre estos, se encontraban un piso y un local utilizados para la venta de sustancias estupefacientes, uno de los cuales estaba situado muy cerca de un centro escolar. Además, se localizaron tres pisos donde se cultivaban aproximadamente 700 plantas de cannabis.
Durante las entradas y registros, los agentes intervinieron 70 dosis de cocaína, 6,75 gramos de cocaína en roca y 89 dosis de heroína, todas ellas preparadas para la venta al por menor. También se rescataron tres cachorros de perro, que han sido puestos a disposición de los servicios competentes.
Los detenidos, que acumulan más de un centenar de antecedentes policiales, incluyen un menor de edad y una persona con una orden de detención vigente. Se les acusa de delitos contra la salud pública y de defraudación de fluido eléctrico. Está previsto que pasen a disposición judicial en las próximas horas.
La investigación también reveló un fraude eléctrico significativo, con nueve suministros ilegales que sumaban 230.000 kW defraudados, representando un perjuicio económico estimado de 50.000 euros anuales. Los técnicos procedieron a la desconexión de estos suministros. La Agència de l'Habitatge de Catalunya ha recuperado dos inmuebles ocupados, que serán destinados a usos sociales. Este dispositivo se enmarca dentro del Pla de Barris, que busca erradicar la delincuencia relacionada con la salud pública.




