La detención se produjo durante un control aleatorio realizado en la Pineda, en el término municipal de Vila-seca. Los agentes observaron que el conductor no llevaba puesto el cinturón de seguridad, un elemento obligatorio para la conducción.
Posteriormente, se le practicó la prueba de alcoholemia, que reveló una tasa de 0,81 mg/l de alcohol en aire espirado. Esta cifra supera significativamente el límite permitido para los conductores profesionales, establecido en 0,15 mg/l según el artículo 20 del Reglamento General de Circulación.
En el momento de la intervención policial, el autocar transportaba seis pasajeros. El conductor se enfrenta ahora a posibles consecuencias penales debido a la infracción.




