Los datos del Incasòl reflejan una realidad compleja: el precio es hoy superior a los 664 euros que se pagaban antes de que se aplicara la zona tensionada. Aunque en Reus las rentas han bajado hasta los 582 euros, en la mayoría de municipios de la provincia el coste de arrendar una vivienda sigue su tendencia ascendente.
“"Muchos propietarios, cuando acaban los contratos, deciden vender porque se ha endurecido la regulación y eso genera inseguridad jurídica."
La falta de stock es el principal problema detectado por los especialistas. Según portales como Idealista, la competencia es feroz, con una media de 49 personas interesadas por cada piso disponible. Esta escasez provoca que los perfiles con mayor solvencia económica sean los únicos capaces de superar los procesos de selección de los propietarios.




