El Archivo Histórico de Tarragona digitaliza 158 metros de archivos penitenciarios de la represión franquista

La digitalización de 24.735 expedientes de internos, completada a finales de 2025, es crucial para la investigación y la recuperación de la memoria familiar.

Imagen de archivo con cajas de documentos antiguos y libros con tapas de madera, almacenados en estanterías de un depósito controlado.
IA

Imagen de archivo con cajas de documentos antiguos y libros con tapas de madera, almacenados en estanterías de un depósito controlado.

El Archivo Histórico de Tarragona ha finalizado la digitalización de 158 metros cuadrados de documentos de prisiones provinciales, ofreciendo un recurso vital para estudiar la represión franquista y la historia penitenciaria desde el siglo XIX.

El fondo documental de las prisiones y partidos judiciales de Tarragona, Reus, Tortosa, el Vendrell y Montblanc abarca desde finales del siglo XIX hasta inicios del XXI. Estos 158 metros cuadrados de papel son, según la directora Laia Lanceta, un recurso imprescindible para entender la evolución del sistema penitenciario y la historia contemporánea de la provincia de Tarragona.
La serie más voluminosa y consultada es la de los expedientes de los internos, con un total de 24.735 documentos. Esta labor de conservación y digitalización se completó a finales del año pasado, con financiación del Departamento de Cultura de la Generalitat y fondos Next Generation. La digitalización es vital, ya que los documentos son muy solicitados por investigadores, entidades como el Memorial Democrático y, especialmente, por familias que buscan conocer las historias de sus predecesores.

"Tenemos la suerte de que el fondo ha llegado muy completo, a pesar del tiempo y los traslados."

Laia Lanceta · Directora del Archivo Histórico de Tarragona
El fondo permite entender el funcionamiento integral de las cárceles, incluyendo libros de compras de alimentación, registros de personal, correspondencia, visitas, y libros de actas de las juntas de disciplina. La documentación también ilustra la saturación extrema de centros como el Pretorio (Torre de Pilatos), que en septiembre de 1939 acogía 1.026 presos, junto con La Punxa y Las Oblatas.
Uno de los documentos más curiosos son los libros de enfermería de 1943, donde se registraban diagnósticos como “gastritis” (tratado con bicarbonato) o “histerismo” (tratado con bromuro de alcanfor), mostrando las duras condiciones de vida y los tratamientos médicos de la época para los reclusos.