La máxima responsable del Departamento de Cultura defendió la nueva entidad como un "modelo moderno de gestión" para abordar de manera integral el patrimonio de Tàrraco, señalando que era una "deuda pendiente" para el reequilibrio territorial. El calendario presentado establece que, tras la aprobación de los convenios de adhesión entre septiembre pasado y enero de este año, el proceso de selección de la dirección general se llevará a cabo durante el primer trimestre de 2026.
“"Los derechos adquiridos están más que garantizados."
Respecto al personal, que provendrá mayoritariamente del Ayuntamiento de Tarragona y la Generalitat, Hernádez subrayó que se "preservarán" las categorías y sus derechos siguiendo el marco legal de la función pública. La actividad ordinaria del consorcio con todo el personal adscrito comenzará en enero de 2027, siendo una de las primeras tareas de la nueva dirección la gestión de dicho personal con "total transparencia".
El presupuesto anual garantizado de ocho millones de euros se mantendrá entre 2026 y 2029. Esta cifra se financia con 3,5 millones de euros de la Generalitat, 2,5 millones del Ayuntamiento de Tarragona, y el resto proveniente de ingresos corrientes generados por los monumentos. La Diputación de Tarragona también aportará 100.000 euros anuales, con posibilidad de ampliación a partir de 2027.
Durante la comisión, varios grupos parlamentarios expresaron preocupaciones. Jordi Bertran (Junts) pidió prudencia con los presupuestos, mientras que Raquel Sans (ERC) reclamó máxima transparencia en los concursos. Lorena Roldán (PP) criticó que la ciudad perderá capacidad de decisión, y Susanna Segovia (Comuns) pidió empoderar al gobierno local y mejorar las condiciones laborales.




