La barrera psicológica de los dos euros ya es una realidad en 71 gasolineras de la provincia de Tarragona. El encarecimiento del gasoil, que ha subido un 32% en las últimas tres semanas, obliga a los conductores a buscar las opciones más económicas a través de aplicaciones móviles antes de decidir dónde repostar.
“"Ahora el consumidor mira en el móvil el precio del carburante y busca la mejor alternativa y hace la ruta para ir a repostar."
El coste de llenar el tanque se ha disparado, con un incremento medio de 25 euros para el diésel y 16 euros para la gasolina. Factores como el tipo de cambio euro/dólar y la menor disponibilidad de refinados procedentes de China y el Golfo están castigando severamente el mercado europeo, que produce menos combustible del que consume.




