Con una eslora superior a los 120 metros, esta joya de la ingeniería naval fue fabricada por el astillero alemán Lürssen. Su estructura combina acero y aluminio, permitiéndole navegar a una velocidad cercana a los 20 nudos.
El valor estimado del buque supera los 300 millones de euros, a lo que se suma un coste de mantenimiento anual que alcanza varios millones. El yate cuenta con instalaciones de máximo nivel, incluyendo helipuerto, piscinas, gimnasio, spa y cine.
La logística a bordo requiere una tripulación de hasta 90 personas para atender las más de 40 cabinas disponibles. El Katara ha llegado a Tarragona tras navegar por el Mediterráneo, con escalas previas en Gibraltar y Mallorca.




