Domínguez, que lideró el consistorio entre 2011 y 2015, ha sostenido que la constructora que ejerce la acusación particular actuó por represalia al perder contratos menores. El exalcalde ha detallado que las obras en los muros de las calles Sol y Vent contaban con informes favorables del secretario y que buscaban salvar subvenciones del PUOSC.
“"Salvat hacía y deshacía en el Ayuntamiento, hacía lo que le daba la gana."
Sobre la reforma de su terraza privada, el acusado ha afirmado que pagó unos 5.700 euros con fondos propios y sin dinero negro. Por su parte, la Fiscalía solicita una condena de nueve años de prisión e inhabilitación, acusándolo de prevaricación y cohecho continuado en una causa con otros ocho investigados.




