El ejecutivo de Salvador Illa ha presentado las cuentas sin tener la mayoría garantizada. Pese al pacto con los Comuns, la viabilidad del proyecto depende de Esquerra Republicana, que exige el cumplimiento estricto de los acuerdos de investidura.
La situación actual recuerda al bloqueo del Hard Rock en Vila-seca, que provocó elecciones anticipadas anteriormente. Ahora, ERC ha marcado el IRPF como su principal línea roja tras la reunión de Oriol Junqueras con Pedro Sánchez el 20 de febrero.
El PSC presiona a los republicanos advirtiendo de la responsabilidad compartida ante un posible fracaso. Sin embargo, el gobierno en minoría es quien debe tejer las alianzas necesarias para evitar una derrota parlamentaria de calado.




