El futuro de los presupuestos de la Generalitat pende de un hilo a ocho días del debate

El Gobierno de Salvador Illa busca el apoyo de Esquerra Republicana mientras el Hard Rock en Vila-seca marca el pulso político.

Imagen genérica de un podio institucional con micrófonos en una sala de gobierno.
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Imagen genérica de un podio institucional con micrófonos en una sala de gobierno.

El Govern de la Generalitat afronta una semana decisiva para los presupuestos con el debate de totalidad fijado para el 20 de marzo, en un escenario que evoca la crisis de 2024.

El ejecutivo de Salvador Illa ha presentado las cuentas sin tener la mayoría garantizada. Pese al pacto con los Comuns, la viabilidad del proyecto depende de Esquerra Republicana, que exige el cumplimiento estricto de los acuerdos de investidura.
La situación actual recuerda al bloqueo del Hard Rock en Vila-seca, que provocó elecciones anticipadas anteriormente. Ahora, ERC ha marcado el IRPF como su principal línea roja tras la reunión de Oriol Junqueras con Pedro Sánchez el 20 de febrero.
El PSC presiona a los republicanos advirtiendo de la responsabilidad compartida ante un posible fracaso. Sin embargo, el gobierno en minoría es quien debe tejer las alianzas necesarias para evitar una derrota parlamentaria de calado.