El Govern refuerza 22 líneas de autobús interurbanas en Tarragona con 4,8 millones

La medida, aprobada este martes, busca absorber el aumento de demanda a raíz de la crisis de Rodalies y mejorar la movilidad en la demarcación.

Imagen genérica de un autobús interurbano circulando por una carretera.
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Imagen genérica de un autobús interurbano circulando por una carretera.

El Govern ha aprobado este martes un segundo plan de choque para reforzar 22 líneas de autobús interurbanas en la demarcación de Tarragona, con una inversión de 4,8 millones de euros, para absorber el incremento de demanda.

Esta iniciativa se enmarca en un plan más amplio a nivel de Cataluña, que asciende a 21,5 millones de euros y que beneficiará a más de 50 corredores. Las mejoras se centrarán en líneas con una alta demanda de usuarios, como las que conectan Tarragona con Reus y Barcelona, el Vendrell con Barcelona, Gandesa con Barcelona, y Tortosa con Tarragona, entre otras.

"Tenemos que hacer un plan de autobuses, mejorar los servicios ferroviarios y también está el tranvía, que es decisivo."

el secretario de Infraestructuras y Movilidad
El plan se ejecutará durante este año 2026 y ya tiene definidos los refuerzos para las diferentes líneas. Además, se prevé actuar en otras líneas ya planificadas, como la que une Tarragona con el Aeropuerto de Reus, Vespella de Gaià con Tarragona, Salou con La Pineda y Tarragona, y l'Hospitalet de l'Infant con Mont-roig. También se incluyen mejoras basadas en el estudio de movilidad de la Conca de Barberà.
Estos refuerzos se acompañarán de un plan de servicios de transporte público de viajeros que se está redactando a nivel de Cataluña, con la colaboración de la Diputación de Tarragona. También se ha destacado la importancia de la ley del Área Metropolitana de Tarragona (AMT) para otorgarle competencias en transporte y se ha animado a los municipios a participar en la configuración de la nueva movilidad.
Paralelamente, la Generalitat ha decidido alargar hasta seis años las concesiones de los servicios de autobuses interurbanos, que expiraban en 2028. Esta prórroga está condicionada a la descarbonización de las flotas y a la mejora del servicio. Las empresas concesionarias deberán presentar un proyecto de renovación en un plazo de tres meses, con el objetivo de que el 75% de la flota funcione con tecnologías limpias el 1 de enero de 2029. La inversión estimada para esta transformación es de 762 millones de euros, a cargo de las operadoras.