Esta medida preventiva busca recordar a los propietarios su responsabilidad de mantener las parcelas en condiciones óptimas de limpieza y conservación, tal como establece la normativa vigente. El adelanto del calendario habitual responde a la necesidad de mitigar los riesgos asociados a la llegada del buen tiempo, como la proliferación de incendios, insectos y roedores.
El consistorio hace un llamamiento a la ciudadanía para que proceda a la limpieza de sus propiedades. En caso de incumplimiento, la administración local podrá dictar una orden de ejecución para realizar las tareas de limpieza de forma subsidiaria, repercutiendo el coste correspondiente a los propietarios de los terrenos.




