El episodio de precipitaciones intensas ha cambiado la situación hídrica en la provincia. El pantano de Riudecanyes ha alcanzado un hito al llegar al 100,38% de su volumen, lo que representa 5,322 hectómetros cúbicos. Esta situación ha obligado a realizar maniobras de control preventivo para garantizar la seguridad de las compuertas.
Por otro lado, el embalse de Siurana también ha experimentado un crecimiento notable, situándose actualmente al 66,7% con un total de 8,014 hm³ de agua acumulada. Sin embargo, el pantano de Gaià presenta una recuperación más lenta, manteniéndose en un 10,275%.
A pesar del optimismo entre los agricultores, los expertos advierten que no se puede dar la sequía por finalizada y que es necesario seguir gestionando el agua de forma prudente en toda Catalunya.




