La nueva actualización del plan incorpora 432 sensores químicos que ya se encuentran en funcionamiento en los polígonos industriales y el Port de Tarragona. Estos dispositivos permiten detectar sustancias como el cloro, el amoníaco o el dióxido de azufre antes de que cualquier nube tóxica pueda alcanzar las zonas habitadas.
El proyecto contempla la ampliación de la red con 155 sensores adicionales, actualmente en fase de ajuste técnico para garantizar la fiabilidad de los datos. Estos equipos están destinados a la detección de compuestos como el fosgeno, el cloruro de hidrógeno y el acrilonitrilo.
Además de la red de sensores, la revisión formaliza el uso del sistema Es-Alert dentro de la operativa del CECAT. Esta herramienta permitirá enviar avisos geolocalizados a los teléfonos móviles de la ciudadanía en caso de emergencia química, complementando las sirenas tradicionales.
El plan también ha actualizado la cartografía de riesgo, los perímetros de las empresas del sector y los datos de población vulnerable. Protecció Civil tiene previsto realizar un nuevo simulacro después del verano para poner a prueba estos mecanismos de coordinación.




