Tras décadas en las que el concepto metropolitano era tabú para el nacionalismo, el escenario político ha cambiado radicalmente. Con Salvador Illa en la presidencia de la Generalitat desde 2024, y los alcaldes de Tarragona y Reus bajo siglas socialistas desde 2023, el proyecto para la segunda área supramunicipal de Catalunya progresa pese a algunos roces puntuales.
La influencia del PSC se refleja en instituciones estratégicas como el Port de Tarragona, liderado por Santiago Castellà, y el Consorcio de Aguas. El secretario del Govern, Javier Villamayor, escenificó recientemente en Reus este frente de acción que busca la reconquista de espacios de representación en el sur de Catalunya.
El plan incluye el impulso a proyectos como la fábrica de baterías en Mont-roig del Camp y el despliegue del Tram Camp. No obstante, la gestión de Rodalies sigue siendo un punto débil en la narrativa de normalidad que defiende el gobierno actual, mientras la oposición de Junts, ERC y PP intenta redefinir sus discursos ante el dominio socialista.




