La moción de censura, impulsada por ERC, ha contado con el apoyo del concejal de la FIC, Lluís Massagués, y de la concejala Elisabet Albujar, quien anteriormente era la número dos de Junts. Este movimiento pone fin a casi 27 años de mandato de Martí Pla, quien ocupaba el cargo desde 1999.
Durante la sesión plenaria, Cacho justificó la moción por la 'necesidad de una forma de hacer diferente' y prometió una gestión basada en la ética y la transparencia. La sala de plenos quedó pequeña ante la expectación, con muchos vecinos siguiendo el evento desde la calle. Al finalizar, el alcalde saliente recibió ovaciones, mostrándose emocionado y dolido por lo que calificó de 'traición'.
“"Gobernaremos para todos con respeto, escucha y voluntad de servicio. No vengo a ofrecer milagros ni grandes palabras."
Cacho argumentó que el municipio necesita una nueva etapa de gobernanza, centrada en la transparencia y la capacidad de llegar a acuerdos. Criticó al anterior ejecutivo por la 'falta de información compartida' y por generar una dinámica que no favorecía el buen entendimiento entre los representantes municipales. Reconoció que la moción no era una decisión 'cómoda' y que podía generar 'desgaste político y personal', pero que la asumían 'por el bien' del pueblo.
Por su parte, Lluís Massagués de la FIC detalló los puntos de desacuerdo con la gestión de Joan Martí Pla, incluyendo alteraciones en la partida de personal del presupuesto, opacidad en las cuentas y falta de respuesta a las preguntas de los grupos de la oposición. También destacó la preocupación por el proyecto del corredor de mercancías que pasaría cerca de Puigdelfí, creando un 'muro de diez metros de altura junto a las piscinas'. Este punto fue clave para la decisión de Elisabet Albujar de romper con Junts y apoyar la moción, según Massagués. Albujar, ahora concejala no adscrita, no intervino en el pleno y evitó el contacto visual con Martí Pla, luciendo una camiseta con el lema 'me la bufa'.
Finalmente, Joan Martí Pla, el alcalde saliente después de 26 años y 10 meses, defendió su obra de gobierno, destacando proyectos listos, una economía saneada y una futura inyección de cinco millones de euros de un contencioso ganado contra Repsol. Cargó duramente contra los impulsores de la moción, especialmente contra Cacho, y advirtió al nuevo alcalde sobre la fiabilidad de la concejala tránsfuga.




