Esta iniciativa, dirigida a ayuntamientos, entidades municipales descentralizadas y consejos comarcales, busca sufragar gastos derivados de daños por alteraciones climáticas y catástrofes naturales, como inundaciones, desperfectos por viento o granizadas, y ahora también los efectos de los incendios forestales. Los hechos cubiertos deben haber ocurrido entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026, y el plazo para presentar solicitudes finaliza el 7 de mayo.
Las ayudas también cubren gastos de inversión y actuaciones urgentes para restablecer servicios esenciales como el abastecimiento de agua potable, alcantarillado, alumbrado público, pavimentación de vías y equipamientos municipales. Además, permiten costear asistencia técnica, económica o jurídica de carácter excepcional y urgente.
La Diputación de Tarragona quiere intensificar la ayuda a los municipios en las situaciones que generan una mayor afectación y daños más graves.
Para la concesión de estos fondos, se tendrá en cuenta el umbral de peligrosidad de los fenómenos, según los datos del Servicio Meteorológico de Cataluña. Si un evento (lluvia, granizada, nieve, viento, frío o calor) es calificado con un umbral Alto, los beneficiarios podrán acceder a un importe de ayuda más elevado, con el objetivo de intensificar el apoyo en las situaciones de mayor afectación.
La distribución de las ayudas también seguirá un criterio demográfico, favoreciendo a los municipios más pequeños. Por ejemplo, un municipio de menos de 20.000 habitantes afectado por un fenómeno de alta peligrosidad podría recibir hasta 180.000 euros, mientras que uno de más de 20.000 habitantes, bajo las mismas condiciones, recibiría un máximo de 120.000 euros. En el año 2025, la Diputación de Tarragona destinó 4,3 millones de euros a través de estas ayudas a municipios del Camp de Tarragona, las Terres de l'Ebre y el Baix Penedès.




