Pocos días antes de la llegada del pontífice, Planellas señaló que su visita invitará a los fieles a profundizar en la vida interior, la oración y la escucha. Destacó que también será una oportunidad para reforzar el compromiso de la Iglesia con los colectivos más vulnerables.
El arzobispo agradeció la labor de los voluntarios y de todas las personas implicadas en la organización de los actos. También reconoció el papel del cardenal Joan Josep Omella, a quien atribuyó buena parte de los esfuerzos que han hecho posible la visita papal, así como el trabajo del obispo auxiliar de Barcelona, David Abadias, y del padre Enric Puig en la coordinación de los eventos.
En relación con las informaciones aparecidas los últimos días sobre posibles discrepancias entre los obispos de las diócesis catalanas, Planellas defendió que las relaciones entre los prelados son "excelentes". Diferenció el debate sobre los retos de la Iglesia de la existencia de desavenencias internas.




