Actualmente, la provincia de Tarragona cuenta con más de 4.600 enfermeras, pero el Colegio Oficial de Enfermeras de Tarragona (CODITA) advierte que esta cifra es insuficiente. Para ofrecer una atención óptima a la ciudadanía, se requerirían aproximadamente 3.000 profesionales adicionales. Esta demanda se fundamenta en estudios que demuestran una reducción de la mortalidad cuando se refuerza la presencia enfermera en los sistemas de salud, de ahí el lema de este año: 'Las enfermeras empoderadas salvan vidas'.
“"Reforzar el papel de la enfermería no es opcional, es estratégico para la sostenibilidad del sistema de salud."
Las enfermeras de Tarragona destacan por su experiencia, con un 40,8% que acumula más de 21 años de trayectoria profesional. Además, son las que más medicamentos han prescrito en España, con un 44,4% del total, frente al 17,3% del resto del país. A pesar de esta alta cualificación, el CODITA alerta de que un 14,25% de las enfermeras tarraconenses se jubilará en la próxima década, lo que podría agravar aún más la falta de personal.
En cuanto a la formación, un 28,6% ya posee un título de especialista, superando la media estatal del 18%. La especialidad de enfermería familiar y comunitaria concentra el mayor número de especialistas, con un 66,7%. Sin embargo, un 40,5% de las enfermeras desearía especializarse y no puede, evidenciando la necesidad de ampliar las opciones de formación y desarrollo profesional.
El sector también denuncia un déficit estructural de liderazgo. Solo un 3% de las enfermeras en Tarragona y las Terres de l'Ebre ocupan cargos directivos o de gestión. Esta situación se ve agravada por la tendencia creciente a eliminar las figuras de las directoras de enfermería en algunos centros, a pesar de su responsabilidad en la gestión de personal, recursos y unidades sanitarias. La investigación enfermera tampoco recibe el apoyo necesario, con menos del 5% del colectivo dedicado a esta tarea, a menudo por vocación y compaginándola con el trabajo clínico.
Esta falta de reconocimiento y las condiciones laborales han llevado a un 59,2% de las enfermeras de Tarragona a considerar abandonar la profesión. El estrés, la sobrecarga y la presión asistencial, que afecta al 91,1% del colectivo, están erosionando el sistema desde dentro. Se hace imperativo un cambio de modelo que supere el enfoque biomédico y apueste por una atención centrada en los cuidados y las necesidades reales de las personas, especialmente ante una población cada vez más envejecida y con más enfermedades crónicas.




